Trabajamos la inteligencia emocional (Método RULER) en Ciencias Naturales
En nuestro compromiso por favorecer el desarrollo integral del alumnado, durante las últimas semanas hemos llevado a cabo una actividad centrada en la educación emocional, utilizando como base el método RULER. Este enfoque nos permite ayudar a los niños y niñas a reconocer, comprender, nombrar, expresar y regular sus emociones, relacionándolas con su propio cuerpo y con situaciones reales de su día a día.
Para ello, el
alumnado trabajó en pequeños grupos a partir de distintas situaciones cotidianas, cercanas y
significativas para ellos:
- Enfado en
el recreo: un compañero me empuja jugando y siento rabia.
- Estrés
antes de un examen: siento nervios y no me concentro.
- Miedo:
escucho un ruido extraño en casa.
- Alegría y
energía: realizo una actividad o un juego que me encanta.
- Tristeza o
decepción: intento hacer un dibujo, pero me equivoco muchas veces.
A partir de
cada situación, el trabajo se organizó siguiendo los pasos del método RULER:
Reconocer y nombrar las emociones
El primer paso consistió en identificar qué emoción aparece en cada situación
(rabia, nervios, miedo, alegría, tristeza) y ponerle nombre, ampliando así su
vocabulario emocional.
Comprender la emoción y la función de relación
El alumnado reflexionó sobre por qué aparece esa emoción y cómo el cuerpo
reacciona ante ella. Relacionamos este proceso con la función de relación, entendiendo que gracias a los sentidos, el
cerebro y el movimiento, nuestro cuerpo percibe lo que ocurre a nuestro
alrededor y responde para adaptarse a la situación.
Identificar qué músculos intervienen y cómo actúan
Se trabajó de forma muy visual y práctica qué ocurre en el cuerpo cuando
sentimos una emoción:
- Si los
músculos se tensan (por ejemplo, puños cerrados, mandíbula apretada,
hombros rígidos en el enfado o el estrés).
- Si los
músculos se relajan (sensación de ligereza o movimiento libre en la
alegría).
Este análisis
ayudó al alumnado a tomar conciencia de que las emociones no solo se sienten
“por dentro”, sino que también se manifiestan físicamente.
Expresar y regular las emociones
Por último, cada grupo propuso estrategias
para calmarse o gestionar mejor la emoción, como respirar profundamente,
contar hasta diez, pedir ayuda, hablar con alguien de confianza, parar un
momento o volver a intentarlo con calma. De este modo, aprendieron que todas
las emociones son válidas, pero que podemos aprender a manejarlas de forma
adecuada.
Gracias a esta
actividad, el alumnado no solo ha trabajado contenidos relacionados con el
conocimiento del cuerpo, sino que también ha desarrollado habilidades clave de autoconocimiento, empatía y autorregulación
emocional, pilares fundamentales del método RULER.
Comentarios
Publicar un comentario